
El maltrato infantil se define como los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder. La exposición a la violencia de pareja también se incluye a veces entre las formas de maltrato infantil.
CAUSAS O FACTORES DE RIESGO DEL MALTRATO INFANTIL
El maltrato infantil es un problema multifactorial y multidisciplinario que determinan entre los factores principales que genera el maltrato a menores son los siguientes:
PERSONALIDAD Ó MODELO PSICOLÓGICO:
La presencia de enfermedades mentales o síndrome de desorden psicológico específico.
ECONÓMICO:
El desempleo que trae consigo que los padres se desquiten sus frustraciones con los hijos.
CULTURAL:
La sociedad ha desarrollado una cultura de castigo, al padre se le considera la máxima autoridad en la familia.
SOCIAL:
Cuando se produce una inadecuada comunicación entre los padres y sus hijos.
EMOCIONAL:
La incapacidad de los padres para enfrentar los problemas, su inmadurez, su baja autoestima, su inseguridad.
HISTORIA DE MALTRATO EN LOS PADRES:
Es muy alto el promedio de padres agresores que sufrieron maltratos en su infancia.
BIOLÓGICAS:
Se trata del daño causado a los menores que tienen limitaciones físicas, trastornos neurológicos o malformaciones
FORMAS DEL MALTRATO INFANTIL
MALTRATO FÍSICO:
Los castigos físicos afectan a la mitad de los niños y adolescentes del Perú y en la mayoría de los casos los autores son los padres.
En Iquitos una menor de 6 años fue quemada con un encendedor por su padre. La pequeña sufrió quemaduras de segundo grado por lo que fue internada en un hospital de la zona.
Después de lo sucedido el padre se arrepiente, por que quizá no fue padre por vacación sino por fecundación pero los daños físicos y psicológicos causados en la menor mas adelante le traerá consecuencias.
MALTRATO PSICOLÓGICO:
El maltrato psicológico o emocional se define como la hostilidad verbal crónica en forma de insulto, desprecio critica o amenaza y constante bloqueo de las iniciativas de interacción infantil.
En santa Anita una madre de familia fue detenida por la policía tras amarrar desnudo en las barandas de su casa a su hijo de 9 años como castigo por ser desobediente.
Después de este maltrato psicológico de exposición que dio la madre a su menor hijo no hay arrepentimiento que valga por que el daño está y posiblemente tendrá consecuencias.
ABANDONO Y NEGLIGENCIA:
El abandono físico se definirá como aquella situación donde las necesidades físicas básicas del menor no son atendidas temporal o permanentemente.
ABUSO SEXUAL:
El abuso sexual de un adulto sobre el niño, que puede ser utilizado para la realización de actos sexuales o como objeto de estimulación sexual.
Ultimas cifras tomadas de Cristina Plazas Michelsen, directora del Icbf.
De acuerdo con la edad, el 39,8 % de las víctimas atendidas son menores de 6 años; el 30,2 % tienen entre 6 y 12 años; y el 28,7 % corresponde a adolescentes entre 12 y 18 años.
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Hablemos un poco de uno formas mas comunes
El abuso sexual infantil podría definirse como toda aquella actividad sexual con o sin violencia entre un adulto y un menor, o entre dos menores, cuando uno ejerce poder sobre el otro ya sea mediante la fuerza, la coacción o la persuasión.
Se trata de un delito castigado por la ley y de una situación que puede marcar para siempre la personalidad de la víctima, con todos los problemas que ello conlleva.
Da la impresión de que se trata de un problema aislado que “a mis hijos no les sucederá”, incluso hay personas que lo relacionan con un nivel económico precario, sin embargo es más habitual de lo que creemos y quizá debiéramos tenerlo presente para intentar salvaguardar la infancia y la inocencia de nuestros hijos.
Uno de los entes que se encargan de acompañar a los menores de edad que han sufrido dichos abusos es la fundación RANA (Red de Ayuda a Niños Abusados) ofrecen datos al respecto y nos ofrecen una guía con siete pasos para evitar el abuso sexual infantil.
Como datos más relevantes comentar que se estima que una de cada cuatro niñas y uno de cada seis niños pueden convertirse en víctima de abuso sexual antes de llegar a la mayoría de edad. Esto significa que una gran cantidad de niños soportan en silencio este tipo de vivencias.
Aproximadamente el 20% de las víctimas de abuso sexual infantil son menores de 8 años y la mayoría nunca informan del abuso.
¡Como podemos estar alerta!
Siete pasos para evitar el abuso sexual infantil:
1. Conozca los hechos: los padres somos los responsables de nuestros hijos y somos los que debemos estar en alerta para evitar que pueda darse una situación de abuso. Una tercera parte de las víctimas son abusadas por miembros de su familia y esto significa que el riesgo principal proviene de las personas más cercanas. Los abusadores suelen tratar de establecer una relación de confianza con los padres de las víctimas y debemos tener en cuenta quecualquiera puede serlo.
2. Reduzca los riesgos: el abuso infantil ocurre cuando un adulto está a solas con el niño. Debemos tratar de conocer a la persona con quien se queda e intentar que puedan ser observados por otras personas. Internet es una gran puerta de entrada para los abusadores, debemos supervisar el uso que puedan hacer nuestros hijos de la red.
3. Hable sobre el tema: los niños suelen mantener el abuso en secreto. Los abusadores manipulan y confunden a los niños para que crean que la culpa es de ellos o que lo que están haciendo es algo normal o un juego, pueden amenazar al niño o incluso amenazarle con hacer daño a otras personas de su familia. Hablar con los niños sobre el abuso, adaptando nuestro diálogo a su edad puede hacer que se elimine la barrera del silencio.
4. Manténgase alerta: debemos valorar con detenimiento las señales físicas como irritación, inflamación o sarpullido en los genitales, infecciones de vías urinarias, etc. y otros problemas como dolor abdominal o de cabeza fruto de la ansiedad.
5. Infórmese, sepa reaccionar: responder ante la verdad expresando incredulidad o rabia y enfado puede hacer que el niño intente justificar la acción, que cambie la versión o que evite preguntas y diálogos que vuelvan sobre el tema.
6. Actúe cuando tenga sospechas: las sospechas dan miedo, pero pueden ser la única oportunidad de un menor de salvarse (o de varios menores, los abusadores tienen varias víctimas). Si no nos atrevemos a denunciar podemos contactar con los servicios sociales, con los servicios de protección al menor, con el centro de salud, etc.
7. Involúcrese: podemos luchar contra el abuso, por ejemplo, apoyando leyes y organizaciones que luchen contra el abuso sexual a los menores.